Maldivas

Hola, soy Noelia Espinosa.
Llevo más de 20 años en el diseño de viajes de lujo a medida. Empecé en 2005 como socia y directora de Nuba Viajes en Santander, donde pasé una década aprendiendo a conocer al cliente de lujo, a viajar con propósito y a entender qué separa un gran viaje de uno simplemente caro.
En 2016 fundé ANBU Viajes para recuperar la libertad creativa total: sin las limitaciones de los grandes catálogos y con la independencia necesaria para elegir siempre lo mejor para el cliente, por encima de cualquier otro compromiso comercial.
Desde entonces he diseñado más de 1.000 viajes a medida. Lunas de miel, safaris, viajes en familia, multigeneracionales, viajes de chicas. Todos en privado, todos distintos, todos empezando desde un folio en blanco.
Si quieres conocer mi manera de trabajar, aquí te cuento cómo trabajamos; puedes leer opiniones de nuestros viajeros y descubrir nuestros partners de confianza.
África me cambió. Por eso llevo 20 años organizando viajes para otros.
Mi primer safari fue en 2005, en Tanzania. Recorrí Tarangire, Manyara, Ngorongoro y el Serengeti. Recuerdo cada momento de ese viaje con una claridad que pocos otros tienen.
Recuerdo llegar a Arusha y que la ciudad me sorprendiera: calles llenas de color, fruta, bicicletas, gente con una amabilidad que no esperaba. Recuerdo el Arusha Coffee Lodge a los pies del monte Meru, con sus tamarindos y sus flores rojas, y pensar que no me había imaginado nada así en África.
Y recuerdo el momento en el que el guía paró el coche en el borde del cráter del Ngorongoro, a 1.800 metros de altitud, y me dijo que me bajara. Me acerqué al mirador, miré hacia abajo y me quedé paralizada. No hice fotos. Solo miré. Una caldera entera llena de vida, un lago, bosques, la mayor concentración de vida salvaje del planeta. No encontré palabras entonces y tampoco las encuentro ahora.
Esa sensación es la que intento conseguir para cada cliente que viaja con nosotros a África.
Desde ese primer viaje he vuelto muchas veces, siempre con el mismo objetivo: conocer mejor cada destino para diseñar mejor cada viaje. He recorrido trayectos en coche para medir distancias y tiempos reales. He hecho el mismo recorrido en avioneta para decidir si merece la pena la inversión. He probado experiencias que sobre el papel parecen perfectas y en la realidad son un desastre, y he descartado campamentos que tienen buena reputación pero cuya seguridad, limpieza o servicio no alcanzan el nivel que exijo para mis clientes.

Destinos que he visitado personalmente en África

6 VISITAS
SUDÁFRICA
TANZANIA
8 visitas


3 VISITAS
KENIA
ZAMBIA
2 VISITAS

También he viajado personalmente a Botswana (2 veces), Zimbabue, Marruecos (4 veces) y Malawi.
Los alojamientos donde he dormido en África
No recomiendo nada que no conozca de primera mano. Esta es la lista de algunos campamentos y lodges donde he estado personalmente.
Tanzania: Arusha Coffee Lodge · Chem Chem · Maramboi · Lemala Mpingo · Nomad Kuro Tarangire · Plantation Lodge · Kitela Lodge · The Manor at Ngorongoro · &Beyond Crater Lodge · Lemala Ngorongoro · Entamanu · Four Seasons Serengeti · Migration Camp · &Beyond Grumeti · Kusini Camp · Kubu Kubu · Asanja Camp · One Nature Nyaruswiga · Jongomero · Siwandu · Kigelia Ruaha (Nomad)-Lake Natron Camp-Neptune Ngorongoro- Melia Arusha
Kenia: Lewa · Samburu Intrepids · Zebra Plains · Angama Mara · Mount Kenya Safari Club · Soroi Larsen’s · Mara Engai- Fairmont The Norfolk – lake Nakuru Sopa Lodge – Lake Naivasha Crescent – Surana Buffalo Springs – And Beyond Kichwa Tembo.
Sudáfrica: Mount Nelson · Cape Cadogan · Grootbos Private Reserve · Boschendal · Kings Camp · Chitwa Chitwa · Thornybush · Kapama · Simbambili · Saseka Tented Camp – Taj Cape Town – Spier Hotel – Simbavati Hilltop Lodge
Zambia: Royal Chundu · Royal Livingstone · Tongabezi · Chisa Busanga Camp · Sausage Tree · Lolebezi · Shawa Luangwa.
Botswana: Sanctuary Chobe Chilwero · Chobe Game Lodge · Machaba Camps -Kadizora Camp – Eagle Island Lodge
Zimbabue: Victoria Falls River Lodge · Matetsi.
También descarto alojamientos. He visitado campamentos con buena reputación pero que una vez allí no cumplían con nuestros estándares de seguridad, limpieza o mantenimiento insuficiente para estar dentro de un parque sin barreras o comida que no alcanza el nivel mínimo que exijo. Esos no aparecen en ninguna propuesta de ANBU Viajes.
La diferencia entre un safari caro y un safari de lujo
Un safari caro es fácil de montar: eliges los cinco campamentos más caros de un pais, avionetas entre ellos, y llegas a los 30.000 euros por persona. Eso es sencillode hacer.
Un safari de lujo es una experincia, y va mucho más allá de lo material. Requiere saber dónde están los animales según la época del año. Saber que en julio la acción en el Serengeti está en el norte, no en el sur, y que alojarte en la zona equivocada significa pagar una fortuna para no ver nada. Saber que en noviembre el parque de Ruaha está inundado y no merece la pena. Saber qué guía local conecta con una familia española y cuál no, porque el estilo de guía que funciona con un cliente británico no siempre funciona con uno nuestro.
He aprendido todo eso viajando. He medido trayectos en coche. He comparado rutas en avioneta. He trabajado durante 20 años con guías locales que me han enseñado cuándo y dónde están los animales según la estación. Ese conocimiento es lo que hace que un safari de ANBU no se parezca a uno diseñado por alguien que nunca ha estado allí.
Una nota sobre Kenia
Kenia es un país que amo. Masai Mara, Samburu, Amboseli, Laikipia: una combinación de ecosistemas y densidad animal que no tiene igual en África. Pero en temporada alta de verano, la masificación de algunos parques ha alcanzado un nivel que compromete la experiencia. Caravanas y caravanas de coches. Eso no es lo que queremos para nuestros clientes.
Cuando hacemos Kenia, lo hacemos fuera de la temporada alta o diseñando rutas alternativas basadas en reservas privadas donde eso no ocurre.

Más de 500 lunas de miel diseñadas. Ninguna igual.
Las lunas de miel son uno de los encargos que más me gustan y también los que más responsabilidad tienen. Para muchas parejas es el viaje más importante de su vida hasta ese momento.
A lo largo de mi carrera he diseñado más de 500. He llevado parejas a combinar Namibia con Sudáfrica y Seychelles, Uganda con las cataratas Victoria y Botswana, Omán con la India, Bután, Camboya y Maldivas, la Polinesia Francesa en un velero privado, el Ártico con Seychelles, Chile con Galápagos…
No hay una luna de miel estándar en ANBU Viajes. Hay la vuestra.
Lo que más valoran las parejas cuando vuelven no es el hotel ni el destino. Es no haberse tenido que preocupar por nada. Saber que alguien estaba pendiente de ellos antes, durante y después. Eso es lo que construimos en cada luna de miel.
Familias de 2 personas. Familias de 22. Las he llevado a todas.
He diseñado más de 400 viajes en familia a lo largo de mi carrera. Y en los últimos años, los viajes multigeneracionales, con abuelos, padres e hijos viajando juntos, se han convertido en uno de los encargos más frecuentes y de los que más me llenan.
El viaje en familia del que más orgullosa me siento, a nivel profesional, hasta ahora fue en Semana Santa de 2025: 22 personas, tres generaciones, con edades de 3 a 70 años, por África. Cataratas Victoria, Chobe en Botswana, Hwange en Zimbabue. Campamentos prácticamente cerrados en exclusiva para ellos, avionetas privadas, guías adaptados a cada grupo de edad.
Gestionar un grupo así en África requiere un nivel de conocimiento del destino que no se improvisa. Saber qué alojamientos tienen capacidad para una familia grande sin perder calidad. Saber cómo mover a 22 personas entre parques de manera eficiente. Saber qué actividades funcionan con niños de 3 años y cuáles con adolescentes de 18. Hace 10 años, un encargo así me habría dado vértigo. Hoy lo hago con la tranquilidad de haber hecho centenares de viajes a África antes.
El mayor reto en un viaje multigeneracional no es la logística. Es encontrar el equilibrio para que nadie sienta que está cediendo. Los abuelos quieren tiempo de calidad con la familia. Los padres quieren que todo funcione sin sorpresas. Los niños quieren emocionarse. Los adolescentes quieren algo que les parezca interesante de verdad.
Mi trabajo es diseñar un viaje donde todo eso ocurra a la vez.


Cómo surgió la idea de viajar con mujeres
En febrero de 2021, con las fronteras del mundo prácticamente cerradas, me subí sola a un avión hacia Tanzania. Íbamos 50 personas en el avión. Quería experimentar por mí misma cómo era viajar en tiempos de COVID, evaluar las condiciones de los parques, y decidir si era responsable empezar a mandar clientes.
Lo que encontré en Tanzania me dejó sin palabras. Los parques nacionales llevaban casi un año sin apenas visitantes. Íbamos abriendo camino con el coche. Los animales se habían expandido por zonas que normalmente están ocupadas por vehículos. Era la naturaleza sin interferencias, algo que probablemente no volvería a ocurrir en generaciones.
Desde Tanzania, en mis últimos días de viaje, decidí que había que traer a gente a ver esto. Publiqué en Instagram que abría un grupo de seis plazas para venir conmigo. Se llenó en horas.
Ese fue el primero. Desde entonces hemos hecho cuatro viajes de chicas: dos a Tanzania, uno a Perú y uno a la India.
Lo que pasa en estos viajes
Cada vez que termina uno de estos viajes me sorprendo de lo mismo. Seis o siete mujeres que no se conocen entre ellas, que en 7 o 10 días construyen algo que dura mucho más que el viaje.
El perfil es siempre parecido: mujeres de entre 35 y 60 años, empresarias, profesionales, madres, con vidas plenas y con ganas de vivir una experiencia diferente fuera de su círculo habitual. Valientes, independientes, curiosas.
Lo que más valoran cuando vuelven no es el safari, ni los templos, ni la gastronomía, aunque todo eso importa. Es la parte emocional. Las conversaciones en las cenas. Las confidencias que surgen cuando estás lejos de casa con personas que no te conocen de antes y precisamente por eso puedes hablar con más libertad.
En el viaje a Perú viajó una mujer que había perdido a su marido poco antes. Ella y su marido habían tenido siempre el sueño de ir juntos a Perú. Cuando surgió el viaje, se apuntó porque era un viaje que necesitaba hacer, como cumplir una promesa. Hubo un momento en Machu Picchu en el que se le llenaron los ojos de lágrimas mirando al cielo. El grupo entero lo vivió con ella. Eso no estaba en el programa. Pero es lo que queda.
Estos viajes nacieron sin ningún objetivo comercial. Nacieron de querer acompañar a mujeres a destinos donde solas no se atreverían a ir, y donde mi presencia y mi conocimiento del lugar les da una seguridad distinta. Cuando llegamos a Tanzania y el guía me recibe con un abrazo porque nos conocemos de años, cuando el equipo del campamento sabe quiénes somos, eso les transmite algo que no se puede comprar.
[Próximos destinos previstos para viajes de chicas:] Sudáfrica · Tanzania · Uganda · Zambia · Colombia · Marruecos (escapada corta de lujo) · Sri Lanka · Arabia Saudí
Oriente Medio: el gran desconocido que merece más atención
He viajado a Dubái tres veces, a Abu Dabi una vez, a Omán una vez y a Qatar en varias ocasiones. Diseñamos viajes a Dubái, Abu Dabi, Omán y Arabia Saudí.
El destino que más me entusiasma ahora mismo es Arabia Saudí. Se abrió al turismo a finales de 2019 y lo que hay allí, la zona arqueológica de Al Ula, el desierto, el patrimonio, los alojamientos de lujo que están apareciendo, es uno de los secretos mejor guardados del mundo viajero. Es un país seguro, sorprendentemente accesible desde España, y con un nivel cultural e histórico que muy pocos destinos pueden igualar.
También me encanta Omán por razones completamente distintas. Muscat es una de las ciudades árabes más auténticas que existen, sin rascacielos ni artificios, con sus mezquitas, sus zocos y su puerto. Una semana en Omán combinando ciudad y desierto es uno de los viajes más completos y sorprendentes que se pueden hacer a pocas horas de casa.
Trabajamos con receptivos locales en todos estos destinos, incluido un equipo en Arabia Saudí formado por mujeres nacidas allí que nos ayudan a entender la cultura desde dentro y a resolver todas las dudas que las mujeres que viajan con nosotros puedan tener sobre moverse por el país con total seguridad.

Los destinos que diseño y los que he pisado
Hay una diferencia importante entre conocer un destino porque lo has estudiado y conocerlo porque has dormido allí, has probado la comida, has recorrido las carreteras y has visto con tus propios ojos qué alojamientos cumplen lo que prometen y cuáles no. En ANBU Viajes diferenciamos estos dos tipos de conocimiento, y creemos que el cliente merece saberlo.
Destinos donde he estado personalmente
Además de África, que es el continente al que más he viajado y que describo en detalle más arriba, he viajado en primera persona a los siguientes destinos. En todos ellos, las recomendaciones que hacemos parten de lo que he visto, probado y descartado yo misma.
Destinos con experiencia de diseño y gestión
Los que siguen son destinos en los que ANBU Viajes lleva años diseñando itinerarios, con equipos locales de absoluta confianza y resultados contrastados por el feedback de cientos de clientes, aunque yo no haya estado allí físicamente. El expertise es real, pero de naturaleza diferente, y prefiero ser totalmente transparente al respecto.
Otros destinos que trabajamos:
- Uganda: gorilla trekking en Bwindi, combinado con Kenia y Tanzania o como destino único recorriendo Murchison, Kidepo, Jinja y Kibale.
- Galápagos: crucero de expedición y Pikaia Lodge.
- Ártico: Svalbard y Lofoten/Tromsø (formato tierra en verano, motos de nieve en invierno).
- Cruceros de lujo: con Silversea, Ponant y Belmond (incluyendo cruceros fluviales y la expedición a la Antártida, uno de los grandes viajes de vida).
- México: Yucatán, Oaxaca, San Miguel de Allende, Guanajuato, Puerto Escondido y Baja California.
- Colombia: Medellín, Cartagena, Eje Cafetero e islas del Rosario.
- Caribe de lujo: Bahamas, Santa Lucía, Antigua, Holbox, Curazao, Turks and Caicos; sin «todo incluido» y con alojamientos boutique.
- Otros: Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Canadá (Montañas Rocosas, Columbia Británica), Estados Unidos y China.

Así empieza cada viaje
Todo comienza con una videollamada. No con un formulario. Una conversación real en la que me cuentas quién viaja, qué buscáis, en qué momento vital estáis, qué os ha gustado en otros viajes y qué no.
A partir de ahí diseño. Sin catálogos, sin circuitos prefijados, sin proveedores impuestos. Elijo los alojamientos porque los conozco, los guías porque he viajado con ellos, las experiencias porque las he probado yo antes. O porque están validados por mis corresponsales y por la experiencia positiva de otros viajeros.
Lo que nunca hago:
- No contrato un viaje a través de otro minorista. Necesito saber exactamente quién va a cuidar de mis clientes en cada punto del recorrido.
- No acepto un viaje que considere que va a salir mal, aunque el cliente insista en una ruta o un alojamiento que yo sé que no va a funcionar.
- No acepto más viajes de los que puedo atender bien, entre 150 y 200 al año, porque por encima de eso no puedo garantizar el nivel de atención que cada persona merece.
- No recomiendo destinos cuyas condiciones políticas o logísticas no me den garantías suficientes. Por esta razón, hemos dejado de trabajar Cuba, Honduras, Myanmar y Venezuela, de momento. En Myanmar personalmente he estado y es un país fascinante, ójala pronto podamos volver a viajar por allí.
La documentación:
Cada cliente recibe antes de salir, por mensajero en casa, una bolsa de viaje de piel, un neceser con productos de cosmética de alta calidad, y el cuaderno de viaje: un documento encuadernado con todos los vuelos, horarios, alojamientos, actividades, teléfonos de emergencia, mapas y bonos. Todo lo que necesitan saber sobre su viaje, en papel. Adicionalmente, ofrecemos también formato digital interactivo con links a cada hotel, experiencia y actividad para quienes prefieren tenerlo en el móvil.
Cuando algo sale mal:
En 2021, una pareja en luna de miel en Botswana tenía que volar a Ciudad del Cabo para continuar hacia Maldivas. Esa misma noche el gobierno de Sudáfrica cerró fronteras por ómicron. En pocas horas conseguimos, a través de nuestros contactos locales, una avioneta privada que les llevó a las cataratas Victoria y desde allí volaron a Kenia para continuar su viaje. Si hubiesen llegado a Ciudad del Cabo habrían quedado atrapados semanas.
En otra ocasión, una familia en la zona del lago Kariba en Zimbabue sufrió un incidente grave de salud. El hospital más cercano estaba en Livingstone, en Zambia. Contacté de inmediato con un piloto local que los trasladó en avioneta. Eso solo es posible cuando tienes estructura real en destino, no solo un proveedor que coge el teléfono en horario de oficina.
Mi interlocutor eres tú, y el tuyo soy yo:
Todos mis clientes tienen mi teléfono personal. Creamos grupos de WhatsApp. Pueden escribirme o llamarme cuando lo necesiten. El diseño del viaje, el seguimiento, la atención durante el viaje y el contacto posterior pasan todos por mí. No hay intermediarios entre el viajero y la persona que diseñó su viaje.
Por supuesto hay aun equipo detrás que me ayuda con todo esto.
Números que dicen más que las palabras
+1000
VIAJES DISEÑADOS
+27
PAISES VISITADOS
60-70%
CLIENTES QUE REPITEN
150-200
VIAJES
AL AÑO
+ 600
SAFARIS
+ 500
LUNAS DE MIEL
+ 400
VIAJES DE FAMILIAS
Por qué sigo haciendo esto después de 20 años
Empecé a viajar con una mochila a los 17 años y este 2026 cumplo 50. Viajar me sigue apasionando, evidentemente yo he aprendido mucho en estos años. Ha cambiado mi forma de viajar y de ver el mundo. Lo que no ha cambiado desde entonces, es que cada vez que alguien me dice cómo fue su viaje cuando vuelve, sigo sintiendo la misma emoción que sentí la primera vez que diseñé un viaje.
No es el agradecimiento en sí. Es saber que formé parte de algo que va a quedarse con ellos para siempre. Una luna de miel que empezó el capítulo más importante de su vida. Un primer safari que cambió su manera de ver el mundo. Un viaje multigeneracional en el que abuelos y nietos se miraron de una forma distinta.
En 2021 tomamos la decisión de no aceptar las ofertas que recibimos para crecer y formar parte de grupos más grandes. No porque no fuesen buenas oportunidades. Sino porque ANBU Viajes no es solo mi empresa, es mi forma de entender los viajes. Y eso no escala sin perder lo que lo hace diferente.
Seguiremos siendo pequeños. Seguiremos haciendo pocos viajes al año. Seguiremos diciendo que no cuando algo no nos parece correcto. Y seguiremos viajando nosotros primero, para conocer, para probar, para descartar, para poder recomendar con la conciencia tranquila.
Eso es ANBU. Y eso soy yo.










Noelia, en PURE Life Experiences
PURE Life Experiences es la feria de turismo de lujo y experiencias más exigente del mundo. No es una feria generalista: cada proveedor que accede pasa un proceso de selección estricto, y cada agencia compradora también.
Para estar allí como Buyer hay que demostrar mucho, tipo de cliente y tipo de viaje, y obtener referencias directas de los propios proveedores de la feria. No basta con solicitarlo: hay que ser seleccionado.
Asistir significa tres días en Marrakech con una agenda de hasta 75 reuniones con hoteles, operadores locales y empresas de experiencias de los cinco continentes. En una sola edición puedes conocer aperturas, renovaciones y productos nuevos que de otra forma requerirían meses de viajes de prospección.
Fue en PURE donde descubrimos Pikaia Lodge en Galápagos, que cambió completamente nuestra forma de hacer ese destino, y donde conocimos Mashpi Lodge en el bosque nublado de Ecuador, uno de esos lugares del mundo con tan poco turismo que difícilmente llegarías a él por otro camino.
Noelia, en We Are Africa
We Are Africa es la feria de referencia absoluta del turismo de lujo africano. Se celebra cada año en Sudáfrica y solo acceden 700 agencias compradoras de todo el mundo, seleccionadas por los propios proveedores en base a su historial de viajes de lujo al continente.
No es una acreditación que se compra: son los operadores y lodges con los que trabajas quienes avalan que mereces estar allí.
Para una agencia del tamaño de ANBU Viajes estar invitada cada año es una señal clara de algo: que los mejores proveedores africanos, los que eligen con quién trabajan, nos consideran un interlocutor de su nivel. Independientemente del volumen, lo que importa es la calidad de los viajes que diseñas y el perfil del cliente al que llevas. Eso es lo que We Are Africa valida.

Noelia, también en …

¿Y SI
HABLAMOS?
Si has llegado hasta aquí, probablemente estás pensando en un viaje que importa..
Una luna de miel, un safari familiar, un viaje multigeneracional que llevas tiempo queriendo organizar, un viaje de chicas a un destino que sola no te atreverías.
Cuéntame qué tienes en mente. Desde ahí, empezamos.















